Se vence la tarde, poco a poco
manchándose va y las prisas
no las tiene, hasta qué se despide.

El tiempo se descansa, no sabe de relax
cree ser poca cosa, y se convierte en ser
tan importante cómo primordial,
jugando a las perras gordas y a las tabas
pasándose las horas fueron siendo,
más entretenidas qué las de ahora.

Recolectando cromos con historias, se iba
dejando correr los días sin más nada
y no te dabas cuenta, qué la vida avanzaba
tan deprisa cómo lo hace en estas épocas,
raro todo es y ni cuenta le echamos
hasta qué los espacios van dejándonos atrás,
y gentes que no saben ver más allá de la nada
se dan la vez, para esperar explicaciones
qué un ayer fue dejando huecos por allá y por aquí.

Cuentas van saliendo con las prisas creadas
por gentes qué no saben esperar nada de nada,
tan solo ser centros y floreros para lucirse más…
qué nada, oprimiendo más qué decir verdades
y las mentiras salen a flote para dejar ver
exactamente que la mente, pulula allá por donde cae.

Te dan la voz, para luego después explicarte
lo qué no es justo decir, ni opinar y te atrapan
cuando les da la gana, más las cosas no son así
ni tan siquiera, se merecen les consigas esa vez.

Dando a las esperas para pasar los ratos aburridos,
así los finDes tienen de qué dialogar, porqué para eso
les falta gracia y salero, y donde no existe alma
no hay nunca algo que saber extender el ocio,
tan solo alargan las manso y quieren recoger historias
que ni les toca aprender para poder pasar los ratos,
aburridos sus temas son… y tan dispares no saben
siquiera decir verdades qué a manos llenas creen
formar parte de lo qué nunca les interesó, jamás
en la vida supieron aclarar ni las oscuras aguas
derivadas de testigos incongruentes o salvavidas.

Decires del sentido práctico, qué nunca comprendieron
salen a flote por pura casualidad, y ni las buenas noches
pueden dar, por qué no les interesan las conversaciones,

Solo se revuelven bajo las sábanas de los miércoles, sin
intentar comprender qué la vida es una existencia natural
qué desea ser una verdad a manos extensas y no pardas.

Más allá de sus pestañas, no saben llegarse y es raro
porqué suelen ponerse anteojos de bisabuelos pasados,
y son ser raros especímenes salidos
de lugares ancestrales y tan remotos, qué es imposible
puedan existir alguna vez en las mentes de gente normal.

Las buenas noches, se les escapan de medio lado y ni eso…
declinan verse a lo largo, solo se observan desde sus zapatos
por eso se dejan pasar y el cocido sale tan rancio, qué
su sabor es amargo e insípido al fallar el relleno
rebajado en el caldo grueso sin darle tiempo a saber rico.

Hora ya no es, se fue el día y le quedan instantes nada más…
esfumase cómo la aurora, qué se va y no se queda ligera
deja tras de sí, el silencia y los ruidos desmedidos…

El mañana vendrá cargado de nuevos brotes para ser…
descubiertos y vividos en diferentes proporciones, quizás…
hasta el amanecer serán horas de luna llena y la claridad
dará al fin, la secuencia del seguir soñando despiertos…

Palencia, lunes 11 mayor 2020.
Vuela Pluma 2M20.
© Mía Pemán

Fecha: 11 mayo, 2020 Autor/a: Mia Pemán

Publicada en Guarida Letras el: 11 mayo, 2020 por: Mia Pemán