Una especial Tarde de Puente de Octubre 

Una especial Tarde de Puente de Octubre

Es una tarde, pero no cualquiera… esta, es más especial… disfruta de chispas que son excelsas cómo los puntos mágicos del firmamento vistos por las noches estrelladas en la esfera del mundo infra indescriptible, por lo tanto…

Pertenece a un Puente, qué da la casualidad, de no pasar agua ni ningún río qué le dé cobertura a su caudal…

Esa es la mayor gracia, nunca antes observada, porque no se le ocurrió a ningún avispado inmortal…

Entonces, aunque no se ha dado otra ocurrencia, sí qué tiene más características esenciales… pero, no transmitidas…

Quizás un día salgan a la luz, para qué el sol, les dé unos reflejos más extraordinarios y poderse ver en un espejo en el cual, se vislumbren más instantes para ver lo que en su interior sigue guardando sin que salga al aire, y se vea su estala en el reflejo de la luna o del sol, o puede ser, en algún rincón de la noche al atardecer… cuando los últimos rayos se dejan caer cómo por magia y, se van deslizando poco a poco, hasta encontrarse con su adorada dama y ese circunstancial manto aterciopelado de la más excelsa divinidad lunar, doña Luna Celestial…

Le encanta escuchar música de la más extrema calidad, para dejar constancia, qué no es humana, pero sí, tiene gustos presentes y visibles a los oídos de todo el ser que vive y habita en la esfera terrestre… a la que ella aporta su halo más distinguido y magistral… dejando bien claro, qué es parte usual y principal, y sabe qué es… querida y adorada, por muchos mortales adictos a su divina sensibilidad…

Jugando con ese hábito qué le da una sensualidad en las noches y madrugadas, para engatusar con habilidad a… sus amantes y risueños moradores, con sus lunas magistrales… protegiendo a sus habitantes de los malos espíritus y reservándoles para excelsas misiones a poderse cumplir con el beneplácito in situ… que les concede al hacerlos merecedores de poseer matices y trozos de su especial y arrollador encanto nocturno… que muchas veces, se estira hasta el infinito más distinguido, ya qué en los días claros, se la puede ver con tanta claridad… qué, sin ser realmente ella, sí qué es un inmenso reflejo de su frágil divinidad, la qué alarga sus beneficios… protegiendo con su delicadeza ambiental, para desarrollar ámbitos tan diversos como distinguidos…

© Mia Pemán – martes 12 octubre 2021